Una ferretería vende bien, tiene la bodega llena y clientes fieles. Pero el mes que vence la cuota del banco, el pago a proveedores y el IVA al mismo tiempo, descubre algo que el balance ya le estaba diciendo: no todo lo que tiene es suyo.
Un pasivo es una obligación presente de la empresa, surgida de hechos pasados, que la obligará a entregar recursos en el futuro, normalmente dinero. Préstamos bancarios, cuentas por pagar a proveedores, impuestos por pagar, salarios y prestaciones causadas, anticipos recibidos de clientes: todos son pasivos.
Se clasifican por plazo. El pasivo corriente vence dentro del próximo año (proveedores, la porción corriente de un crédito, la retención en la fuente por consignar). El pasivo no corriente vence después: un crédito hipotecario a diez años, bonos emitidos, pasivos por arrendamiento de largo plazo.
El pasivo no es malo por definición. Financiarse con proveedores a 60 días es dinero gratis para operar, y una deuda bien usada puede multiplicar la rentabilidad de los socios. El problema aparece cuando los vencimientos no calzan con la generación de caja.
La medida más simple de cuánto pesa la deuda es la razón de endeudamiento: pasivo total sobre activo total. Te dice qué proporción de los recursos de la empresa pertenece, en el fondo, a los acreedores.
La fórmula
- obligaciones con terceros
- recursos totales de la empresa
- la parte que pertenece a los dueños
Ferretería El Tornillo S.A.S.
- Proveedores por pagar: $18.000.000; impuestos por pagar: $7.000.000; nómina y prestaciones: $5.000.000. Pasivo corriente = $30.000.000.
- Crédito bancario a cuatro años: $60.000.000 (pasivo no corriente).
- Pasivo total: $30.000.000 + $60.000.000 = $90.000.000.
- Activo total de la ferretería: $240.000.000. Patrimonio = $240.000.000 − $90.000.000 = $150.000.000.
- Endeudamiento: $90.000.000 / $240.000.000 = 37,5 %.
De cada $100 en activos, $37,50 los financiaron terceros. Es un nivel moderado, pero lo que define si la ferretería duerme tranquila es si su caja alcanza para los $30 millones que vencen este año.
Calcúlalo tú
El error más común
Mirar solo el pasivo total y no su calendario. Una empresa con poco pasivo pero todo concentrado en el corto plazo puede quedarse sin caja, mientras otra muy endeudada a largo plazo opera sin problema. El otro error frecuente es olvidar pasivos que no son préstamos: impuestos, prestaciones sociales causadas y anticipos de clientes también son deuda.
