En diciembre las arepas del puesto de la esquina se agotan antes del mediodía y el dueño piensa en subirles el precio. En enero, con media ciudad de vacaciones, le sobran. Nadie decretó esos movimientos: los decidieron, sin ponerse de acuerdo, los que compran y los que venden.
La demanda describe cuánto están dispuestos a comprar los consumidores a cada precio; por lo general, a mayor precio, menos cantidad (ley de la demanda). La oferta describe cuánto están dispuestos a vender los productores a cada precio; a mayor precio, más cantidad, porque producir se vuelve más rentable. Graficadas con el precio en el eje vertical, la demanda tiene pendiente negativa y la oferta positiva.
El equilibrio es el precio en el que la cantidad que quieren comprar coincide con la que quieren vender. Si el precio está por encima, hay excedente: sobra producto y los vendedores bajan precios. Si está por debajo, hay escasez: faltan unidades, se forman filas y el precio tiende a subir. El mercado empuja hacia el punto de cruce.
Es clave distinguir moverse sobre la curva de desplazar la curva. Un cambio en el precio del propio bien te mueve a lo largo de la demanda. Un cambio en el ingreso, en los gustos, en el precio de sustitutos o en las expectativas desplaza la curva completa. Del lado de la oferta, cambios en costos de insumos, tecnología o clima (piensa en el precio de la papa después de una helada) desplazan la oferta.
Este modelo sencillo explica muchísimo: por qué sube el arriendo cerca de una universidad nueva, por qué un control de precios genera escasez o por qué el dólar se encarece cuando entran menos divisas. La tasa de cambio, el salario y la tasa de interés son, al final, precios de mercados con su propia oferta y demanda.
La fórmula
- cantidad demandada
- cantidad ofrecida
- precio
- intercepto y pendiente de la demanda (b > 0)
- intercepto y pendiente de la oferta (d > 0)
- precio de equilibrio, donde Q_d = Q_s
El precio de equilibrio de las arepas en un barrio
- Demanda diaria: Q_d = 1.000 − 0,2P. Oferta diaria: Q_s = 200 + 0,2P, con P en pesos.
- Igualas: 1.000 − 0,2P = 200 + 0,2P, entonces 800 = 0,4P y P* = $2.000.
- Cantidad de equilibrio: Q_d = 1.000 − 0,2 × 2.000 = 600 arepas; Q_s = 200 + 0,2 × 2.000 = 600 arepas.
- Si los vendedores fijan $2.500: Q_d = 1.000 − 500 = 500 y Q_s = 200 + 500 = 700. Sobran 200 arepas al día.
- Ese excedente presiona el precio hacia abajo hasta volver a $2.000, donde no sobra ni falta.
El precio de equilibrio no lo fija nadie en particular: es el único precio al que los planes de compradores y vendedores son compatibles.
El error más común
Confundir un cambio en la cantidad demandada con un cambio en la demanda. Si sube el precio de las arepas y se compran menos, no «cayó la demanda»: te moviste sobre la misma curva. La demanda cae cuando, al mismo precio, la gente quiere comprar menos, por ejemplo porque bajó su ingreso o apareció un sustituto más barato.
