¿Qué es la tasa nominal y en qué se diferencia de la efectiva?

Tasa de interés expresada en términos anuales sin considerar la frecuencia de capitalización dentro del periodo.

En el contrato de tu crédito dice «24 % nominal mes vencido». En la publicidad de otro banco dice «24 % nominal trimestre vencido». Es el mismo número, pero no cuestan lo mismo. La palabra que importa es la que viene después del porcentaje.

La tasa nominal es una tasa anual «de nombre»: se expresa por año, pero se liquida en periodos más cortos. Se escribe con su frecuencia: NMV (nominal mes vencido), NTV (trimestre vencido), NSV (semestre vencido), NTA (trimestre anticipado). Sin esa etiqueta, la tasa no dice nada completo.

La nominal no se usa para calcular directamente. Es un paso intermedio: se divide entre el número de periodos del año para obtener la tasa periódica, y esa tasa periódica sí es la que se aplica a cada mes o trimestre. De ahí puedes llegar a la efectiva anual.

Como no considera la capitalización dentro del año, la tasa nominal subestima el costo real. Entre más frecuente la capitalización, más se aleja la efectiva de la nominal. Un 24 % NMV pesa más que un 24 % NTV.

En Colombia verás nominales en contratos de crédito, en algunas tasas de referencia (como el IBR, que se publica en términos nominales) y en ejercicios universitarios. Para decidir, conviértelas siempre a EA.

La fórmula

ip=jmEA=(1+jm)m−1i_p = \frac{j}{m} \qquad EA = \left(1 + \frac{j}{m}\right)^{m} - 1
jj
tasa nominal anual
mm
número de periodos de capitalización en el año
ipi_p
tasa periódica efectiva
EAEA
tasa efectiva anual

24 % NMV frente a 24 % NTV

  1. 24 % NMV: tasa mensual = 24 % / 12 = 2 %.
  2. EA = (1,02)¹² − 1 = 1,268242 − 1 ≈ 26,82 %.
  3. 24 % NTV: tasa trimestral = 24 % / 4 = 6 %.
  4. EA = (1,06)⁴ − 1 = 1,262477 − 1 ≈ 26,25 %.

Con la misma nominal, el crédito que capitaliza cada mes cuesta ≈ 0,57 puntos más al año. La frecuencia cambia el costo real.

Calcúlalo tú

Efectiva anual (EA)26,82 %
Nominal anual24,00 %

El error más común

Comparar tasas nominales con frecuencias distintas como si fueran iguales, o tratar una nominal como si fuera efectiva al descontar flujos. Otro clásico: olvidar si la tasa es vencida o anticipada. Una tasa anticipada cobra el interés al inicio del periodo y, a igual número, resulta más cara.