Tienes $10.000.000 y dos opciones: un CDT que paga 10 % fijo o una acción que puede darte 20 % o nada. En promedio las dos rinden lo mismo. ¿Son igual de buenas? Si dudaste, ya entendiste qué es el riesgo.
En finanzas, riesgo no significa solo «perder plata». Significa que el resultado real puede alejarse del esperado, hacia arriba o hacia abajo. Una inversión cuyo rendimiento puede variar mucho es más riesgosa que una cuyo resultado conoces de antemano, aunque las dos prometan lo mismo en promedio.
La medida clásica es la desviación estándar (σ) de los rendimientos: qué tanto se dispersan los resultados posibles alrededor del rendimiento esperado. A mayor σ, más incierto el resultado. Su cuadrado, la varianza, es la base de la teoría de portafolios de Markowitz.
El riesgo total tiene dos partes. El riesgo específico (una huelga en una planta, un mal gerente) se puede eliminar diversificando. El riesgo sistemático o de mercado (una recesión, una subida de tasas del Banco de la República) afecta a todos y no se diversifica; por eso es el único que el mercado paga, y lo mide la beta.
La regla de oro: nadie asume riesgo gratis. Si una inversión es más incierta, exiges un rendimiento esperado mayor. Esa diferencia es la prima de riesgo, y explica por qué las acciones deberían rendir más que los TES en el largo plazo.
La fórmula
- desviación estándar del rendimiento (medida de riesgo)
- probabilidad del escenario i
- rendimiento en el escenario i
- rendimiento esperado: \sum p_i R_i
CDT contra acción con el mismo rendimiento esperado
- CDT: rinde 10 % con certeza. Rendimiento esperado = 10 %; desviación estándar = 0 %.
- Acción: 50 % de probabilidad de rendir 20 % y 50 % de rendir 0 %. Rendimiento esperado = 0,5 × 20 % + 0,5 × 0 % = 10 %.
- Varianza de la acción = 0,5 × (20 % − 10 %)² + 0,5 × (0 % − 10 %)² = 0,5 × 0,01 + 0,5 × 0,01 = 0,01.
- Desviación estándar = √0,01 = 0,10 = 10 %.
- Con $10.000.000, el CDT te deja $11.000.000 seguros; la acción te deja $12.000.000 o $10.000.000, con igual probabilidad.
Ambas rinden 10 % esperado, pero la acción tiene un riesgo de 10 % y el CDT de 0 %. Un inversionista racional solo elegiría la acción si su rendimiento esperado fuera mayor que el del CDT.
El error más común
Confundir riesgo con pérdida. Una inversión que puede rendir 0 % o 40 % es riesgosa aunque nunca pierda un peso, porque no sabes qué vas a obtener. El otro error frecuente es juzgar el riesgo de una acción por sí sola: dentro de un portafolio diversificado, lo que importa es cuánto se mueve con el mercado (su beta), no su volatilidad total.
